viernes, 10 de abril de 2009

La sepultura




La sepultura

Camino por las calles con desquiciada frugalidad, como si previese la maldad que me rodea y pudiese sentir las trampas del pesimismo entre mis pasos. Mis pies se arrastran por el cemento y el ruido pareciese estar aquejado con su voz quebradiza. Me han pedido que vaya a tu casa: aquella que está construida desde antes que nacieras, y estando tú dentro, La Muerte te encierra.

Voy caminando hacia tu sepultura. El pasto y la hierba entorpecen mis pies. Sí, resbalo muchas veces por el camino y caigo. El sol está decaído, pienso retraídamente. Sus exhalaciones se ahogan entre las vaporosas nubes grises, y es ahí en donde puedo sentir su grandeza tétrica abrazándome con complicidad.

Me han dicho que La Muerte te ha secuestrado; que aquella muchacha irrespetuosa te ha golpeado hasta que te rendiste. Me han dicho que te has rendido: que te has ido. No consigo creer semejante improperio.

Muerto, ¿es acaso aquella palabra la causante de todo? ¿Eres ahora compañero de La Muerte? Después de todo, llevas su malévolo apelativo. Estás muerto, me dicen.

Desapareciste un ocho de marzo; once semanas exactas desde que te acaricié por última vez. Estamos a veinticuatro de mayo; once semanas desde la última vez que mis ojos trémulos te miraron. Setenta y siete días exactos han pasado desde tu desaparición. Todos se preguntan el porqué: el por qué no lloro, no sufro o me veo melancólica.

Es por eso que me han enviado aquí. Han adquirido para mí un ramillete de rosas no arrulladas por color alguno. Blancas, tan blancas que se parecen a La Muerte.

Mis manos estrangulan las ramas llenas de puntas y puedo sentir aquellos aguijones rompiendo mis manos. Sólo es sangre, murmuro mientras me voy acercando a tu hogar. ¿Tendrás una vasija allí para guardar mis flores?

Mis ojos anticipan la horrorosa visión de tu cuerpo pudriéndose. Mi imaginación se centra en ti y La Muerte, fornicando en tu habitación. Me lastima el corazón en pensar en que ya no me quieres.

¿Es así, amor mío?, pienso con malestar al llegar a tu número, a tu dirección: a tu casa. Tu hermoso nombre adorna aquella piedra en el suelo.

—Veintitrés de Abril de mil novecientos ochenta y siete—leo la primera línea de tu sepultura—, al ocho de marzo del dos mil nueve—. Termino leyendo entre susurros ahogados.

Los números están ahí. Tu nombre está allí. El verdor, el ambiente, el sol enfermo y el tiempo afanoso están ahí. Todo está allí, excepto tú.

Los huesos, filamentos y las carnes internas se doblegan y caigo de rodillas. Mis brazos extendidos sostienen mi cuerpo del desmayo. Mis manos se hielan al palpar aquella impávida lápida. Mis dedos se enroscan con desesperación y mis nudillos emblanquecen. Mi rostro cae en tierra y la espantosa desesperación me agobia.

Setenta y siete días sin ti caen sobre mis espaldas y mis fuerzas se escabullen por los ojos. Mi mente trabaja desesperada, sintiendo la verdad llegando a mí.

Setenta y siete días sin tu amor. Once semanas sin llorar.

10 comentarios:

  1. la verdad es que con este relato medieron ganas de llorar
    algo raro en mi y mas raro aun si te lo digo
    solo el titulo me recordo que nunca he sepultado algo
    te quiero mucho mucho
    nos vemos mañana

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  2. Yo he sepultado muchas cosas concretas, pero tal vez tú sólohas enterrado sentimientos y felicidades.

    Es un dolor igual de agudo.
    Nosvemos paulita.

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  3. te quiero palomita
    desde que te conosco has cambiado muchas cosas en mi vida
    aun que no lo creas y quiero que sepas que no siempre se puede estar triste
    que es solo un momento,
    y si puede ser que solo los entierre y en un tiempo mas los desentierre por que lo necesito para vivir.
    pero ese tiempo que me queda voy a hacer lo posible por estar alegre y en calma.
    te quiero
    siempre las cosas cambian...
    como las cosas se van, se pierden el dolor, la tristeza, la amargura, la melancolia, etc. tambien se pierde
    te quiero lo reitero
    mucho mucho

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  4. Me gustaría saber en qué ha cambiado tu vida,espero que no sea para mal y que te hayas vuelto más existencialista.

    A ver si algún día logro introducirme en tu mente *Risa malévola*

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  5. mi mete es simple, creo xD
    si ha cambiado para bmpo
    espero que yo no cambie algo en ti para mal xD
    te quiero y gracias por el dibujo me encanta
    te quiero
    nos vemos mañana

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  6. ese dibujo problemático...
    No has cambiado nada malo en mí, te lo aseguro ^^

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  7. vas a tener lleno de susurros xD
    te kiero
    nos vemos como en 4 horas mas tkmm

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  8. LOL
    ok. estoy trabajando como china en el jodido trabajo de historia :S

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  9. Saludos! me encontré tu blog gracias al foro de "libro sin tinta" me gustó mucho, me identifico muy bien con todo lo escrito aqui, lo estare viendo seguido, hasta luego

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