Estar
solo es lo peor que le puede suceder al ser humano, incluso al menor de
éstos. Los seres humanos son seres sociables, llenos de palabras para
expresar, de gestos y de sonrisas. Los seres humanos son seres creados
para amar y ser amados. Muy pocos entienden la importancia de las
personas a su alrededor, son tan soberbios que no agradecen la
existencia de otros seres.
Los
seres humanos si saben del terror de estar solos, pero no por toda la
eternidad, ni siquiera entienden este concepto. Me recorre un escalofrío cada vez que
pienso en aquel planeta.
Estudiar
a estos seres es un trabajo de siglos e introducirse en el mundo
interno de un ser humano es imposible. Nada puede traspasar aquella fina
tela que separa al hombre de la inmundicia en la cual vive.
Los
hombres son personas solitarias ya que sus pensamientos no se unen,
dado que sus corazones laten de forma dispar y debido a que sus
actitudes demuestran distintas cosas. Los seres humanos viven encerrados
en su burbuja de tal forma que logran escuchar al silencio y a la
soledad susurrando canciones para dormir.
No
logran ver nada, ni tampoco escucharse entre sí. Ellos viven día a día
representando una obra teatral. Representando su papel de “hombre que
escucha” o de “hombre que ve”, sonriéndose entre ellos y hablando temas
que cambiarán al mundo. Los hombres son unas pobres criaturas que tienen
oídos y no escuchan nada, que tienen ojos y no ven, que tienen ideas
pero no las dicen.
Es
de aquel modo como coexisten, de manera tan superficial que nadie logra
derrotar la soledad del otro, que nadie sale de su propia burbuja para
conocer a otro. Ellos detestan La Soledad, pero sobre aquello, ellos detestan estar solos consigo mismos.
Los
hombres tienen mente propia que les recuerda su propio aislamiento, que
imita el sonido del reloj y que tortura la conciencia. Ellos sienten
temblar sus cuerpos, sienten la falta de aire en sus pulmones y sienten
las lágrimas saliendo por sus ojos, pero también pueden sentir la
necesidad oculta de protegerse y de ocultar la verdad, y es por eso que
el resto deja de existir.
Ellos
son seres fríos, que no critican su propio ser o su raza, que no
abrazan al desvalido o que abren sus corazones. Los hombres se protegen y,
al protegerse, La Soledad les invade; junto con La Locura; junto con La Muerte; y junto con un sin fin de problemas que los hunden.
A
los hombres no les gusta estar solos y es por eso que muchos destrozan
su burbuja e intentan sentir el calor de quienes los rodean. Hay
incontables personas que destrozan su protección y se mantienen
expuestos a cuantiosos dolores, a excepción de La Soledad. Ellos sonríen y ven las cosas tal cual son.
El
resto de las criaturas miran aquella raza en decadencia, en donde cada
vez son menos lo que rompen su protección, y lloran por los hombres. Los
dioses lloran sobre el mundo al ver aquello.
Pero
hay hombres que son felices, se debe agregar. Hay hombres que saben de caridad y de
amor. Hay hombres que no están solos, que tienen a otros hombres a su
alrededor. Hay seres humanos tan gloriosos que la blancura brota desde
sus corazones, que sus sonrisas rompen las protecciones de otros
hombres.

Brillante escrito, que demuestra que soledad y solitud no son lo mismo.
ResponderEliminarGracias por pasar y dejar huellas luminosas.
Muchas gracias :) Este relato lo escribí como a los 15, pero lo edité ayer. Gracias por pasarte linda :)
Eliminar_Besos
Entonces es un escrito reciente. :) Tu voz provoca al pensamiento. Y hasta la muerte se enamora cuando le cantas!
ResponderEliminarBesazo.
Muchas gracias Eli :D
ResponderEliminarBuen escrito sobre la soledad. El último párrafo fue un verdadero combo en la guata.
ResponderEliminarLo siento mucho Jaja eso del combo en la guata :) Muchas gracias por comentar de todas formas :)
Eliminarsaludos!!