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lunes, 9 de julio de 2012

Algo extra









Mi cuerpo se mueve al ritmo del propio mundo. Siento cómo mi piel, mi carne y mis órganos se trasladan de un lugar a otro, al son de una lenta canción perfectamente diseñada para adormecer. Cierro mis ojos y la sensación de algo viviendo dentro de mis venas me atormenta; puedo sentir el líquido rojo traspasando cada centímetro de mi piel, llenándome de un sustancial vacío que termina en mi boca. Sabor a humanidad.

Muevo mi lengua y pareciera ser que el mundo se moviera con ella, tan pesada y abruptamente llena de un sabor indescriptible, casi imaginario...Las vibraciones resuenan en mi mandíbula y mi cerebro colapsa. Todo se ve en grises y gemidos, todo se siente a esencias neutras de seres no creados.

Abro mis ojos y las palpitaciones de mi corazón se sienten en todas partes, como si poseyera tantos corazones como células. Todo vibra al son de aquella melodía interminable...

sábado, 23 de junio de 2012

Una conversación












Sentada como estoy, un tanto adolorida,
Todo pasa y La Nada se deleita.
Y La Tristeza ríe, tal y cual lo hace todo el mundo.

Sentada como estoy, lloro.
Llorando me encontré con mis ideas,
Me reencontré con ellas.
Tonta, me digo mi misma,
porque tonta soy.

Hoy siento que me falta algo más,
Algo más que tus labios sobre mi cuerpo,
Algo más que tus manos,
Te necesito a ti, completamente.

Sentada como estoy miro sin mirar,
Respiro y te siento aquí conmigo.
Hoy siento que me hace falta algo más que La Felicidad,
Me haces falta tú, tu cuerpo en mí,
Tú alma justo dentro de la mía.





Aunque mi cuerpo se diluya en la sal de la distancia
siempre estoy.
Soy el hombre que una vez, 
hace un minuto, una paz 
o algún milenio, 
cabalgó sin respeto en tu cintura, 
el que nunca se fue de tus mejillas, 
el que juraba amarte y no te amaba 
y reía de tu amor a tus espaldas. 
Y cuando arrancaste de tus córneas telarañas 
y lo viste, 
y supiste de repente
que una lágrima, un secreto o un silencio
era mucho para él, 
se fue de bruces 
se le hicieron socavones en el alma 
y se ató a tu piel como una lapa, 
para estar en tu sed, en tu garganta, 
en tus ansias, tus huellas 
o el cadalso. 
No fui tu paz, fui tu martirio 
fui el cántaro añorado 
del que sólo salía vino agrio. 
Y volvería a tu lado si llamaras, 
aunque sea un minuto, 
aunque sea a ponerte 
telarañas 
en los pliegues de tu cama.










Y aún así me faltas, repito una vez más.
Me falta esa yaga perenne
Esa sonrisa socarrona,
Ese sonido,
Tu voz en mi silencio.
Soy estúpida, digo ahora,
con menos respeto hacia mí misma,
Con menos alma,
Con menos júbilo.
Si he puesto mi piel sobre tus manos,
Si he creado afonías de fruición,
Y con todo aquello,
He creado tu recuerdo,
Te he soñado mío,
Lo siento mucho,
Extraño mío.
Lo sé ahora,
¿Fuiste tú quién,
Famélicamente acariciaba mi boca
Y sin reproche alguno me llevabas
de ida pero no de vuelta a orión?
¿Fuiste tú, falsamente,
quien con descaro decía
“hasta pronto mi amor”?

Oh, pero te siento tan mío,
Tan profundamente de mi propiedad,
Tan dentro entre mi carne,
Atorado en un gemido justo en mi garganta,
O simplemente en mi respirar.
Me haces falta,
Digo finalmente,
Sin orgullo ni represión,
Y aun así no te llamo,
No te hablo ni te pienso…
Porque no quiero tu lástima,
No quiero tus pensamientos:
Sólo tu cuerpo en fricción con el mío,
Sólo ese enlace triste,
Triste y final...




Y sin embargo me fui antes,
cuando aún habitaba tus retinas,
cuando aún escuchaba tus jadeos 
y en tu boca palpitaba. 
Y guardaste mis contornos en la arena humedecida 
antes que el mar previsible me tragara, 
y en las copas de los árboles soplara mi recuerdo, 
pues mi cuerpo entre tus brazos renacía. 
Y mi espada cambió 
las batallas por tu vaina, 
mi espíritu en tu aroma halló su templo, 
pero igual me salieron 
golondrinas en las manos,
te di un beso fugaz mientras dormías,
cargué mis horizontes, 
y abroquelo confines desde entonces.  Y sin embargo no supe
hasta después de desojar mis ligaduras 
que no quiero otros labios, 
no quiero otro destino, 
que me sobra el mundo y me falta tu presencia, 
que la gloria y la alegría 
de amanecer a tu lado 
no la suplen ni los soles 
ni más soles ni más soles 
que se puedan repetir cuando los miro 
solitario 












Oh, amor mío, repito sin reprocharme ahora.
¿Qué final anterior fue el que nos unió en cuerpo y sangre?
¿Habrá sido aquella penetrante luz en tu interior,
O sólo el tacto dentro de mi alma?
¿Habrán sido los interminables finales explosivos,
donde tu alma y mi alma bailaban sin reclamo
Justo dentro de el farol?
No lo sé...
Sólo queda el recuerdo.
Te repito desde lejos
Y sólo en mis palabras estoy yo,
Sólo en estos versos te puedo mirar,
Te puedo tocar,
Te siento aquí,
O allá...
Te siento, digo en un ronroneo pacífico.
Dentro mío, agrego
En aquella caricia húmeda ...












*Voz masculina de Marcelo :)


viernes, 17 de febrero de 2012

Aún me atrevo a preguntar



¿Me quieres?
Supongo que no.
El silencio me lanza aquella negativa
que con decisión
mutila las yemas de mis falanges
-mis dedos, pienso distraídamente.
¿Dedos?
Pinceles manchados de tinta,
lineas que perfilan el camino que transité,
que recorrí una y otra vez sin cansancio,
sin temor ante el miedo de perder mi carne.
¿Me quisiste?
No.
Y la sal se acumula en mis ojos.
Arden, desaparecen
¡Ese es el fin:
dos pozos vacíos llenos de oscuridad,
nieblas terroríficas cubriéndolo todo!
Ojos que lo vieron todo,
que soñaron vida,
que te observaron por horas,
segundos que no terminaban ante tu mirada.
Sí, segundos eternos en los cuales
observé tus ojos;
la luz,
sin importar la ceguera,
sin importar no volver a ver nada más.
Y aún así te atreves a preguntarlo:
¿Qué si te quiero?
Te quiero siempre, amor.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Ese sueño romántico que nunca fue...

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Y aunque nada existiese, aunque nadie sintiese...aun cuando todo fuese tan confuso y hostil, yo seguiría anhelando algo más allá de lo que me pueden dar, más allá de lo que alguien está dispuesto a dar. No quiero la humanidad, el raciocinio clarividente del humano.

No quiero frases, no quiero palabras, no quiero acciones: quiero pensamientos. Quiero estar dentro, entrelazada, profundamente adherida a una persona y que esa persona pudiese hacerme sentir suya. No quiero estar fuera nunca más, ni tampoco sobre...quiero estar en las entrañas, en la sangre, en cada célula ¡En cada respirar!

jueves, 16 de junio de 2011

Quien quieras Tú!



Los vi: tus ojos delineados suavemente por una tupida capa de pestañas rizadas, etéreas y perfectas. Dos pozos de pensamientos oscuros, llenos de La Nada y La Nada llenándolos a ellos. Dos círculos perfectos, eternos, llenos de sagacidades y bellezas.

Un brillo travieso natural resplandecía en ellos y pude verlos tan claros, precisos, que mi corazón se contuvo para no gritar; que mi boca silenció su sonrisa; que mi aliento se secó y mis ojos vieron por primera vez.

Una paz inundó mi cuerpo y alma. La seguridad plena de tu mirada fue suficiente: decidí ser quien deseas amar.

martes, 5 de abril de 2011

Las cosas que no son...



Un viaje lejos, quizás cruzando el gran charco. Un viaje a la luna, o mejor, la luna en mis manos. Un viaje por mi mente, mis pensamientos ennegrecidos, desteñidos quizás. Pensamientos que no son, que no están ahí aún...que quizás nunca llegarán a concretarse.

Volar. Sí, volar en mi mente. No soñar: ¡volar! Sentir el aire rasgando y sacando los poros de mi piel: desapareciendo lentamente en confusión. Volar y desaparecer en mis pensamientos, en el cielo o en donde sea. Volar y sentir que todo lo puedo hacer. Quizás drogas: quizás alcohol; quizás tabaco o sexo...quizás tú.

Sonreír. Torcer mis labios lentamente, estirarlos un poco y mostrar levemente mis dientes. Quizás lo más importante es sentirlo desde adentro...desde el estómago, desde los pies, desde el cerebro: desde el corazón.

Sentir la vida correr junto a mí ¿O dentro de mí?

Amar. Cerrar los ojos y confiar. Abrir los ojos y sonreír. Cerrar los ojos y volar con el contacto. Abrir los ojos y viajar contigo.

Sí...cosas que no pasarán...


domingo, 20 de diciembre de 2009

Caminar



El sol, cálido, brillante e inalcanzable, me acaricia con su suave crespón de luz. Camino y mis pasos, invisibles y memorables en el suelo, me recuerdan al amor perdido. Camino y la soledad es mi compañera ahora. Camino y el amor intenta pisar mis talones ahora.

Camino y el amor me alcanza, como si con una lanza pudiese ponerle fin a todo aquello.
Me detengo y el amor me susurra, me acaricia y me besa.



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