viernes, 25 de enero de 2013



El odio habita en mis ojos, tras bastidores y sin ser notado por extraños. Sucumbe al escuchar desconocidos residiendo mi mirada y reaparece ahora. Tortuoso me susurra armonías sombrías y mis ideas fúnebres reviven del polvo, danzan lúgubres, aterradoramente vívidas hacia mí. Me vomitaría a mí misma, mi odio se repudia así como mi alma repudia mi cuerpo. No hay paz en los silencios, sólo poesía que no debiera salir jamás…

Este es mi odio, ahora, ardiendo en las cicatrices que tanto deseo olvidar en compañía de otros. Agente que en las sombras de mi propio reflejo me ataca, me marca la piel como señal de pertenencia. Aquel odio me habita en los recuerdos, me posee en noches como estas y creo ser el licántropo sin luna para vivir, el aullido solitario que se escucha con temor, el monstruo natural que ataca…que envenena.

2 comentarios:

  1. es una prosa vehemente , corajuda y muy inspirada
    el Odio es un sentir absolutamente pasional, tan o más que el Amor
    la historia humana tiene más capítulos odiosos que conciliadores, somos belicosos bichos contaminando este planeta

    felicitaciones ALEX!! un abrazo y pasa un precioso fin de semana

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    1. Un abrazo, lincha! Que tengas un hermoso finde tambien :D

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